Los 4 aspectos a tener en cuenta para diseñar tu investigación

Si estás decidido a investigar para el concurso de historia EUSTORY, o tienes que hacer cualquier otra investigación para clase, lo primero que tienes que hacer antes de empezar con el trabajo es PLANIFICARTE. Esto es: decidir qué, cómo y cuándo vas a investigar y cuál va a ser el resultado final de tu proyecto. Organizarte desde el principio te ayudará a tener más criterio a la hora de seleccionar la información, a tener los datos en el formato adecuado, a no duplicar tareas y, sobre todo, a evitar que se te acabe echando el tiempo encima.

1 – Decidir qué quieres investigar

Una vez hayas elegido el tema de tu proyecto, tienes que acotar el objeto de estudio. El tema de tu proyecto seguramente sea muy amplio, por eso, es importante definir los aspectos concretos que quieres estudiar y también plantear los límites – otros aspectos que, aunque también son interesantes, por extensión, por falta de información u otros motivos, no vas a investigar –.

Participante en el campus «war Children in Europe» | © Tina Gotthardt

Participante en el campus «war Children in Europe» | © Tina Gotthardt

Entre los aspectos que debes acotar, incluye el elemento del patrimonio (edificio, conjunto histórico, obra de arte, paisaje), el período temporal y el espacio geográfico, y el fenómeno que, en relación al elemento, vas a investigar (creación, conservación, desaparición, influencia en el entorno…). Cuanto más limitado esté el objeto de estudio, más podrás profundizar y más fácil te será decidir que fuentes utilizar y qué información incluir.

 

2 – Decidir cómo lo vas a investigar

Participantes del «1st Baltic Sea Youth Dialogue» - ©Tina Gotthardt

Participantes del «1st Baltic Sea Youth Dialogue» - ©Tina Gotthardt

A continuación es necesario que plantees la metodología de trabajo: el camino que piensas seguir para completar la investigación. Puede servirte de ayuda plantear el tema en forma de “problema” o “preguntas” (¿por qué se creó este edificio? ¿para qué se utilizó? ¿cómo influyó en la localidad? ¿qué motivó su desaparición?) y a continuación pensar dónde puedes encontrar la información que te permita “resolver el misterio”. En el diseño de la metodología, tendrás que seleccionar qué fuentes de información vas a utilizar y para qué vas a utilizar cada una de ellas.

Para elegir las fuentes, debes guiarte por los criterios de relevancia, fiabilidad y accesibilidad. Escoge fuentes que te permitan dar respuesta a tu problema de investigación, que sean rigurosas y disponibles para consulta pública (o, en el caso de personas, dispuestas a colaborar). Aquí puedes consultar más información sobre cómo elegir las fuentes.

Combina diferentes tipos de fuentes, siempre que te sea posible y sea adecuado para tu trabajo, ya que su diversidad te permitirá obtener diferentes enfoques y ampliará tus posibilidades de interpretar el suceso. Además, utilizando fuentes variadas podrás contrastar la información que te proponen unas frente a otras y valorar su rigor y validez. Parte de tu trabajo como investigador será hacer una evaluación crítica de las fuentes.

Así mismo, te recomendamos que, según extraigas la información, vayas registrando la fuente de la que procede, para que luego puedas citar correctamente.

 

3 – Decidir con qué formato vas a presentar la información

EUSTORY te permite presentar tu trabajo en una diversidad de formatos: documento escrito, revista digital, sitio web o blog, presentación power point o prezi, documental audiovisual, mapa interactivo, creación artística (escultura, cuadro, composición musical, receta culinaria), representación teatralizada…

Es importante que desde el inicio decidas cómo vas a presentar el trabajo, para que recojas la información en un soporte adecuado. Por ejemplo, si vas a realizar una película, graba la entrevista en lugar de pasar un cuestionario escrito; si vas a publicar en una web, archiva las imágenes desde un principio de manera que después puedas cargarlas fácilmente.

Participantes en el «2nd Baltic Sea Youth Dialogue» | © Tina Gotthardt

Participantes en el «2nd Baltic Sea Youth Dialogue» | © Tina Gotthardt

4 – Establecer un calendario de trabajo

Mediante un cronograma, o calendario de trabajo, podrás planificar en qué momento vas a realizar cada parte del trabajo. Las fases que tendrás que tener en cuenta son las de:

  • Planteamiento de la investigación (realizar una primera lectura para concretar el objeto de estudio y diseñar la metodología)
  • Trabajo de campo (recoger la información de las fuentes)
  • Redacción / elaboración del trabajo y del informe de procedimiento
  • Edición y revisión

Identifica las diferentes tareas de cada fase y asigna fechas concretas para cada una de ellas. Intenta fijar una reunión con el tutor o una reunión de grupo para esa fecha: esto te permitirá motivarte para tener el trabajo listo y no dejar todo para última hora. Para repartir las fechas, prevé qué momentos podrás dedicarle a la investigación (tardes, fines de semana, vacaciones) y ten en cuenta los períodos en que vas a tener exámenes. Si sois un grupo, repartid claramente las responsabilidades (quién se va a ocupar de qué) y fijad desde el inicio las reuniones en las que expondréis los avances.

Es muy probable que no puedas cumplir con el calendario, pero te servirá de orientación y para ser consciente de las tareas que tienes pendientes, de manera que puedas buscar más tiempo o reducir el alcance de la investigación para lograr completar el trabajo en el tiempo del que dispones.

Ten también en cuenta que junto al trabajo de EUSTORY, tendrás que presentar el informe de procedimiento, en el que expliques cómo has organizado el trabajo, qué dificultades has encontrado y cómo las has superado. Un diario de investigación puede servirte para registrar toda la información del proceso así como las ideas que se te van ocurriendo, puede servirte de gran ayuda.