15 de septiembre, Día Internacional de la Democracia

Jordi Ortiz Gisbert- Eustory Spain. Año tras año desde el 2008 se celebra por parte de las Naciones Unidas el Día internacional de la democracia. Marcando este día en el calendario se quiere rendir homenaje al sistema de la participación – o así debería de ser- de la ciudadanía en el poder.

Cuando hablo de democracia siempre recuerdo la explicación etimológica –y aclaradora-: democracia tiene su origen en dos palabras; δῆμος, que significa pueblo y κράτος que quiere decir poder, gobierno; el poder del pueblo. Los antiguos griegos nos dejaron las bases de un modelo de organización social dirigida por la voluntad del pueblo, libre de cualquier tipo de tirano.

La democracia fue iniciada por el pueblo ateniense hace 26 siglos. Allí fueron surgiendo progresivamente órganos de administración que se regían democráticamente, primero con un consejo limitado, más adelante con un consejo abierto a todas las clases sociales… los ciudadanos de Atenas contaron con una gran institución encargada de albergar en ella el poder ejecutivo: la asamblea. Pero claro no fue perfecta; esclavos, extranjeros y mujeres quedaron fuera del sistema, pese a los errores fue un gran paso.

Con esta referencia al inicio del sistema en el que vivimos, podemos comenzar una gran reflexión. La democracia ahora se ejecuta de una manera representativa mediante la elección de miembros que son la voz del pueblo en los parlamentos, sedes en las que se discuten propuestas que se legislarán y serán aplicadas a la ciudadanía que los ha elegido. Pero decir democracia es muy complejo, es decir muchas palabras; es decir libertad y también libertad de expresión y lo decimos el año de los atentados al Charlie Hebdo por parte de intolerantes ultra religiosos que desembocó en una muestra de la solidaridad de muchos ciudadanos ante la barbarie terrorista (y en lo que llevamos de año –según Reporteros sin fronteras- se han asesinado 41 periodistas, 4 colaboradores y 9 internautas) y también lo decimos en el año en el que ha entrado en vigor en España la bautizada Ley Mordaza; decir democracia es decir ciudadanía que tiene que ser la base de la igualdad ante la ley, el valor que recoge al conjunto de personas que viven y forman un país, el que hace que la voz del más pobre tenga el mismo valor que la del más poderoso; defender la democracia es también soberanía que es el derecho de elegir a los gobernantes, la encargada de emanar a todos los poderes del Estado; democracia es decir también participación y con el paso de los años cada vez más, es el preocuparse colectivamente por la “cosa pública” con civismo e involucrándose directamente en las decisiones más importantes para el conjunto de ciudadanos; es hablar también de diversidad ideológica, de orientación sexual, de creencias religiosas, de idiomas, de culturas…  pero siempre desde el respeto y la voluntad de convivencia; es decir también solidaridad y lo decimos el año en el que estamos viviendo la peor crisis migratoria desde la Segunda Guerra Mundial, el año en el que vemos el drama de millones de personas –como tú y como yo- que tienen que huir (¡huir!) de su patria para salvar su vida, por cierto #RefugiadosBienvenidos; decir democracia es decir Derechos Humanos, la gran carta magna de todas las naciones para que todo el pueblo mundial tenga una vida digna y no tenemos que parar en la defensa de estos derechos hasta ver una realidad el sueño colectivo de una aplicación al 100% de estos; decir democracia es decir educación, educación para todos capaz de, sin dogmatismos ni adoctrinamientos, generar en todos las ciudadanos un sentido independiente, crítico y libre sobre las cosas que le rodean; defender la democracia es decir justicia que tiene que ser sinónimo de equidad, equilibro social y armonía, que tiene que respetar un estado de derecho con el imperio de la ley, se hace justicia cuando las leyes que el parlamento (todos nosotros) aprueba se aplican y se cumplen con la finalidad por la que fueron concebidas, la justicia tiene que ser independiente de cualquier poder político. La democracia tiene que estar acompañada de muchos valores para que el poder lo sea del pueblo, de todos y cada uno de los que lo forman con sus diversos puntos de vista.

Este año el tema a debatir propuesto por las Naciones Unidas es el “Espacio para la sociedad civil” y así lo define su Secretario General «La sociedad civil es el oxígeno de la democracia. La sociedad civil actúa como catalizador del progreso social y del crecimiento económico. Cumple un papel fundamental en exigir cuentas al gobierno y ayuda a representar los diferentes intereses de la población, incluidos sus grupos más vulnerables.»

Por lo tanto, la sociedad civil, el pueblo que tenemos el poder, debemos avanzar día a día por el cumplimiento de la democracia, y como dijo Eduardo Galeano: "Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo.” 

JordiOrtiz

Jordi Ortiz fue ganador de la 7 edición del concurso de historia para jóvenes por su trabajo "El exilio español a México a través de Juan Botella Asensi". Fue entrevistado por radio alcoy y  ha sido seleccionado para participar en el campus EUSTORY 2015 (2nd Baltic Sea Youth Dialog).  Actualemente estudia segundo de bachiller de Humanidades en el IES Pare Vitoria de Alcoi.